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miércoles, 22 de febrero de 2017

Alimentos contaminados producen millones de muertes al año


ROMA, 14 feb 2017 (IPS) - Parecería la versión moderna y sin fin de las siete plagas de Egipto: vacas locas, gripe aviar, pescado contaminado con plomo, gripe porcina y langosta del desierto, la más peligrosa de las plagas migratorias, por no mencionar a la roya agresiva, que pone en riesgo a los cultivos de trigo en tres continentes. Pero hay más.

La contaminación de alimentos, que puede ocurrir en cualquier momento de la producción o de la comercialización, enferma a una de cada 10 personas en el mundo, unas 700 millones al año, y deja a 420.000 muertas.

Las enfermedades y las pestes que afectan a plantas y animales comprometen la disponibilidad y la higiene de los alimentos a diario, además de otras varias sustancias contaminantes, subraya la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

“Eso ocurre en granjas, fábricas, en los hogares, en agua salada o dulce, al aire libre y en medio de bosques densos”, alerta la FAO.

Ya sea en forma de patógeno, de insectos o de sustancias tóxicas, los riesgos se propagan ahora más rápido y más lejos, lo que dificulta la implementación de respuestas efectivas y oportunas y pone en riesgo el suministro de alimentos a la población, así como la salud y los modos de subsistencia, cuando no directamente la vida, precisa la agencia.

Más de 70 por ciento de las nuevas enfermedades de los humanos son de origen animal, y corren el riesgo de convertirse en grandes problemas de salud pública, según la FAO.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que la gran mayoría de las personas sufrirá una enfermedad derivada de los alimentos consumidos en su vida, lo que subraya la importancia de asegurarse de que estos no estén contaminados con bacterias, parásitos, virus, toxinas o químicos que podrían resultar peligrosos.

“Los alimentos pueden contaminarse en cualquier punto del proceso de producción, distribución y preparación. Todo el mundo en la cadena productiva, desde el productor hasta el consumidor, es responsable de garantizar que lo que comemos no cause enfermedades”, explica.

La FAO recuerda que con el mayor número de personas, plantas y animales que viajan, también se trasladan patógenos.

“Desde las plagas que amenazan las plantas y los árboles, las enfermedades que pasan de animales a humanos, los contaminantes que afectan el agua y los suelos y los cambios drásticos en la variabilidad climática, no hay límites a los riesgos sobre la cadena alimentaria”, alerta.

Además, la FAO subraya que una tercera parte de la producción global de cultivos se pierde cada año a causa de insectos o enfermedades de plantas que pueden propagarse por varios países o de un continente a otro.

Causas de las amenazas que pesan sobre la cadena alimentaria

Varios factores inciden en los peligros que acechan a la cadena alimentaria, como la agricultura intensiva, la deforestación, el sobrepastoreo y el cambio climático.

Además, los conflictos, los disturbios y el comercio globalizado aumentan la probabilidad de que aparezcan más amenazas, que se propagan de un país a otro y se vuelven devastadoras en los nuevos países infestados, añade la FAO.

“Los alimentos pueden contaminarse durante el procesamiento y la comercialización, y como es común que eso suceda en diferentes países, es cada vez más difícil identificar el punto de contaminación”, explica.

Para hacer frente al creciente número de enfermedades y de plagas transfronterizas que afectan a plantas y animales, la FAO publicó “Evitar los riesgos para la cadena alimentaria”, una serie de herramientas y métodos de prevención de emergencia.

El documento muestra cómo la prevención, las alertas tempranas, la preparación, la buena gestión de la cadena alimentaria y las buenas prácticas pueden mejorar la seguridad y la protección de la misma y así salvar vidas y modos de sustento.

“Proteger la cadena alimentaria se volvió cada vez más difícil en un mundo cada vez más interconectado y complejo”, precisó el director general adjunto de la FAO, Ren Wang.

“Por eso creemos que es importante que los sectores que participan en la producción de alimentos, el procesamiento y la comercialización analicen las actuales y las posibles amenazas y ofrezcan respuestas concertadas”, subrayó.


Foto: Agricultores revisan semillas de arroz en Sierra Leona. Crédito: FAO.


El papel de las nuevas tecnologías

El documento de la FAO sostiene que el enfoque multidisciplinario permite ofrecer respuestas de forma oportuna, el que incluye el uso de las nuevas tecnologías de la comunicación para evitar y controlar las amenazas trasfronterizas, facilitando el intercambio de información.

Por ejemplo, en Malí, Uganda y Tanzania, los ganaderos usan EMA, una aplicación para recolectar en sus teléfonos inteligentes información sobre enfermedades animales registradas en el campo.

Los datos se envían en tiempo real al Sistema Mundial de Información sobre Enfermedades Animales (Empres-i), en la FAO, desde donde se comparte a escala nacional, regional y global, lo que facilita el análisis oportuno para ofrecer una rápida respuesta a las enfermedades desde sus inicios.

En Uganda, el sistema de vigilancia aumentó a más del doble en los últimos años el número de enfermedades denunciadas en el Centro Nacional de Epidemiología y Diagnóstico de Enfermedades Animales, lo que representa la alerta temprana que necesitan los productores de animales y agricultores para responder mejor a los brotes de enfermedades.

Las herramientas móviles también se desarrollaron para supervisar la roya del trigo, una enfermedad fúngica que destruye los cultivos sanos, lo que permitió a los funcionarios de extensión y a las instituciones de investigación intercambiar información de forma regular sobre su ocurrencia.

“La langosta del desierto, la plaga migratoria más peligrosa, suele poner en riesgo el suministro de alimentos en África y Asia, pues un enjambre de 40 millones de langostas es capaz de comer la misma cantidad de alimentos que 35.000 personas”, subraya la FAO.

Gracias al sistema eLocust3, se mejoró la vigilancia de la langosta, y ahora se usa en los 19 países más vulnerables a la plaga.

El Marco de Gestión de Crisis de la Cadena Alimentaria, de la FAO, publica una vez por mes una nueva hoja informativa para ayudar a los países miembro y a diversas instituciones a hacer frente a las amenazas trasfronterizas. Además, publica un boletín de alertas tempranas de forma trimestral.

La información y la interconexión están, queda por ver si los gobiernos y las grandes corporaciones de la alimentación y la agricultura reaccionan a las plagas y a otros males y cuándo.

- Traducido por Verónica Firme
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By Baher Kamal


Farmers inspect rice seeds in Sierra Leone. Photo: FAO

ROME, Feb 11 2017 (IPS) - It may sound like an endless tale of modern seven plagues: mad cows, avian flu, led-poisoned fish, swine fever, desert locusts being the most dangerous of migratory pests, let alone new, aggressive rust threatening entire wheat crops in three continents, just to mention a few. Now it is about contaminated food that every year causes illness to 1 in 10 people around the world – or around 700 million – killing 420,000 people as a result.


The leading United Nations body in the field of food agriculture has something to say on this. And it does: food availability and food hygiene are compromised every day by diseases and pests that plague plants and animals as well as various types of contaminants.

“This happens on farms, in factories, at home, in fresh or sea water, in the open air and in the midst of dense forests,” warns the UN Food and Agriculture Organisation (FAO).

Whether in the form of pathogen, insect or contaminant, threats are now travelling faster and further, making effective and timely responses more difficult and putting people’s food supplies, their health and livelihoods, and often their lives at greater risk, it adds.

Over 70 per cent of new diseases of humans have animal origin, with the potential of becoming major public health threats, FAO adds.


On this, another UN specialised agency, the World Health Organization (WHO), has something to add: the great majority of people will experience a foodborne disease at some point in their lives.

This highlights the importance of making sure the food we eat is not contaminated with potentially harmful bacteria, parasites, viruses, toxins and chemicals, according to WHO.

“Food can become contaminated at any point during production, distribution and preparation. Everyone along the production chain, from producer to consumer, has a role to play to ensure the food we eat does not cause diseases.”

Should this not be enough, the UN food and agriculture agency reminds that with more people, plants and animals travelling internationally, there are more pathogens moving with them.

“Pests plaguing plants and trees, diseases passing from animals to humans, pollutants compromising waters and soils, climate patterns undergoing drastic change, the threats to our food supply know no borders.”

Moreover, FAO says that a third of global crop production is lost annually due to insects and plant diseases that can spread to multiple countries and through continents.

Why All This Happens

According to the specialised agency, a number of trends are contributing to this, including certain types of intensive farming, deforestation, overgrazing and climate change.

In addition, conflicts, civil unrest and globalized trade are all increasing the likelihood of threats emerging, passing to other countries and becoming devastating in these newly infected countries, it adds.

“Food can be contaminated in the processing and marketing phases, processes that often take place in different countries making it more difficult to identify the point of contamination.”

To address the rising number of trans-boundary animal and plant pests and diseases, FAO has published “Averting risks to the food chain“, a set of proven emergency prevention methods and tools. They show how prevention, early warning, preparedness, good food chain crisis management and good practices can improve food security and safety, save lives and livelihoods.

“Keeping the food chain safe is becoming increasingly complicated in an interconnected and more complex world. That’s why we believe it’s important for sectors involved in food production, processing and marketing to watch out for current and potential threats and respond to them in a concerted manner,” said FAO Assistant Director-General Ren Wang.



A man beating a bush with a stick to show desert locusts swarming near Fada, Chad. FAO toolbox shows how prevention, early warning and preparedness can help control desert locust and other trans-boundary threats. Photo: FAO

New Technologies

FAO’s toolbox showcases how a multidisciplinary approach can enable a timely response, including how the use of new communication technologies can help to prevent and control trans-boundary threats by facilitating information exchange. See some examples:

In Mali, Uganda and Tanzania, livestock farmers are using the EMA – i app to collect animal disease information from the field on their smartphones.

The data is sent in real-time to the Global Animal Disease Information System (EMPRES-i) at FAO, where it is shared at national, regional and global levels, facilitating analysis in a timely manner in order to provide a very rapid response to attack the disease at the very early stage of birth.

In Uganda, this surveillance system more than doubled the number of livestock disease reports given to the National Animal Disease Diagnostics and Epidemiology Center in recent years, giving farmers the early warning they need to better respond to disease outbreaks.

According to FAO, mobile tools have also been developed to monitor wheat rust –a fungal disease that destroys healthy wheat crops- enabling extension workers and research institutions to regularly exchange information on occurrences of the disease.

“Desert locusts, the most dangerous of migratory pests, often threaten food supplies in Africa and Asia -a swarm of 40 million locusts can eat the same amount of food as about 35,000 people. Thanks to the eLocust3 system, locust monitoring has been improved and is now used in the 19 countries most vulnerable to infestations.”

Every month the FAO Food Chain Crisis Management Framework makes available a new information sheet to support member countries and institutions in the global governance of trans-boundary threats to the food chain. And every quarter early warning bulletins on current threats are issued.

Good to know, but…. will governments and big agriculture and food chains react to this plague? And when?

domingo, 27 de marzo de 2016

Un oso y un lobo son fotografiados durante 10 días, una impresionante amistad



Durante 10 días un fotógrafo siguió a un Oso y un Lobo: la amistad que había entre ellos le pareció increíble....


Lassi Rautiainen, fotógrafo finlandés de 56 años, pudo capturar grandes y extraños momentos entre el comportamiento que puede surgir entre un oso y un lobo.Durante diez días este fotógrafo finlandés capturo los mejores momentos de estas dos grandes especies salvajes.

Lassi Rautiainen describe como una relación de amistad, la relación que en todo momento mantuvieron estos dos animales tan inusuales como lo son el oso y el lobo.



Para este fotógrafo las muestras de cariños que estas especies tan diferentes eran totalmente sorprendentes, magnificas e insuperables.



En su travesía el fotógrafo manifestó que hasta compartían la comida. “Eso es muy raro de ver, un oso y un lobo compartiendo el alimento y no queriéndose matar entre sí”.




También explico que tanto el lobo como el oso no se separaban para nada y que a cada momento estaban juntos. “Jugaban, se bañaban juntos y dormían cerca del uno del otro, era una amistad que no sabría describir y que que no he visto con otros animales”.



Nadie puede llegar a una conclusión clara del cómo, o el por qué, el lobo y el oso llegaron hacer tan amigos.



Existen tantas interrogantes como el saber si se criaron juntos o se unieron por sentir inseguridad por parte de cada uno de ellos.



En realidad no se sabe a ciencia cierta la verdad de esta sincera y gran amistad.



Para el fotógrafo finlandés de 56 años, Lassi Rautiainen, fue una bonita experiencia que recordara por mucho tiempo, ya que esos eventos vividos durante 10 días no son muy comunes de ver siempre y menos con dos especies de animales que son catalogados como animales tan salvajes.

Esto deja al descubierto la falsedad del pensamiento occidental sobre que la única especie pensante, con sentimientos es la del ser humano y apoya el pensamiento de las naciones originarias ancestrales de Abya Yala/Amérika y el mundo, en que todas las especies somos hermanas y por ello debe existir armonía y equilibrio entre todas las formas de vida.

-Vía Coyotitos

martes, 19 de mayo de 2015

Monsanto/Syngenta: De gigantes genéticos a mega-monstruos agrícolas


Monsanto/Syngenta: De gigantes genéticos a mega-monstruos agrícolas

Una posible fusión de corporaciones de semillas y pesticidas podría llevar a un nuevo nivel de monopolio el primer eslabón de la cadena alimentaria global

Si se permite, la fusión entre dos gigantes globales de los agro-negocios podría concentrar aún más el poder de un puñado de compañías sobre el sistema alimentario del planeta, según un informe publicado ahora por el Grupo ETC.

Monsanto, con sede en Estados Unidos y la suiza Syngenta están negociando una posible fusión. Ya ahora seis empresas controlan el 75% de las ventas globales de semillas y pesticidas y la investigación y desarrollo que requieren. En el informe, titulado
Monsanto/Syngenta: Caracteres sinistros, el Grupo ETC argumenta que en vez de dejar que se consoliden aún más ese tipo de monopolios deberían romperse.

“Este pequeño grupo de compañías busca reforzar aún más el control que tienen sobre los abastos globales de alimentos, y para ello insisten en que necesitamos “agricultura climáticamente inteligente”, explica Pat Mooney, Director del Grupo ETC. Sin embargo, enfatiza el documento, las actividades de los gigantes de las semillas han ido debilitando la resiliencia de los cultivos que ya existen. Al enfocarse solamente en la resistencia a las plagas y en la manipulación genética y el fitomejoramiento, cualidades como adaptación a la sequía se han atrofiado.

Monsanto/Syngenta: Caracteres siniestros detalla cómo la unión de esas empresas podría detonar otra ronda de fusiones y adquisiciones entre las compañías de semillas, de pesticidas, la industria de fertilizantes y los titanes de la maquinaria agrícola.

“Semillas, químicos, fertilizantes, maquinaria e incluso los seguros agrícolas son los primeros eslabones en la cadena industrial de producción de alimentos”, explica Joëlle Deschambault, de la oficina en Ottawa del Grupo ETC. “Todos los insumos que utiliza el sistema industrial de producción alimentaria podrían quedar bajo en control de tres mega corporaciones.

Finalmente, más grande no equivale a mejor cuando hablamos de los amos del sistema global de producción de comida. Aunque los reguladores antimonopolios vigilen la fusión que se está cocinando, las empresas involucradas argumentarán que la concentración de poder y recursos es la mejor forma de alimentar al mundo ante la perspectiva de una crisis climática.
“Los mega-monstruos agrícolas aseguran que solamente los más grandes pueden alimentar al mundo”, dijo Verónica Villa de la oficina del Grupo ETC en México. “Han estado allí por décadas, y más de 800 millones de personas en el planeta aún sufren hambre y muchos millones más están muy mal alimentados.”

“De hecho entre más grandes son las compañías, gastan menos en investigación y más en relaciones públicas. Hablan de agricultura ‘climáticamente inteligente’, pero es sólo una excusa para evadir las regulaciones antimonopolios”, agregó Mooney. “Esos conglomerados agrícolas son como jugar al monopolio: una vez que se alíen, los agricultores serán forzados a pagarles por cada movimiento que hagan.”

El Grupo ETC ha seguido la pista a los agronegocios desde 1977, cuando las semillas eran controladas por los agricultores, y de los siete mil proveedores que había en el mundo, ninguno controlaba ni siquiera el 1% del mercado.

Si se permite que Monsanto y Syngenta se fusionen, la nueva compañía controlará el 54% de las ventas de semillas y una tercera parte de los pesticidas en todo el mundo. Mientras tanto, los agricultores que han adaptado y nutrido las semillas por 12 mil años, están siendo forzados a pagar regalías por patentes y firmar contratos que les prohíben guardar sus propias semillas.


Más información:
Pat Mooney – pat@etcgroup.org – +1-613-241-2267 ext 23 / cell: 1 (613) 240-0045.
Joelle Deschambault – joelle@etcgroup.org – +1-613-241-2267 ext 0
Verónica Villa – veronica@etcgroup.org - +52-5555-632-664

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Descargar el informe
Monsanto/Syngenta: Caracteres siniestros



Monsanto/Syngenta: Caracteres siniestros, De la crisis climática al control corporativo de la agricultura

Submitted on 18 Mayo 2015



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Se habla mucho de la agricultura “climáticamente inteligente”, sin embargo es el dinero inteligente quien está usando la crisis del clima para controlar un espectro aún más amplio de insumos agrícolas.

A menos que los reguladores antimonopolios muestren la autoridad que han escondido las últimas cuatro décadas, la cuestionada operación de $45 mil millones de dólares en la que Monsanto (número 1 global en semillas y número 5 en pesticidas) apuesta por adueñarse de Syngenta, (número 1 en pesticidas y número 3 en semillas) llevará a esas dos empresas a controlar 54% de las ventas comerciales de semillas y una tercera parte del merado mundial de pesticidas.[i] Mientras los reguladores se enfocan en las dos corporaciones agrícolas, los agricultores y nosotros, a quienes nos gusta la comida de verdad, debemos fijarnos en las consecuencias que podría traer esta fusión, al menos en tres aspectos importantes.

Los seis compadres: En primer lugar, el mercado global de semillas y pesticidas está dominado por únicamente seis compañías que, juntas, controlan 75% de los insumos agrícolas. Si una fusión como la de Monsanto-Syngenta se hace realidad, no quedarán más de cinco gigantes — o posiblemente menos — una vez que pase la polvareda, lo que significa que el nivel de concentración en el sector agrario aumentará significativamente.

Si la corporación suiza Syngenta se mantiene firme y sigue rechazando la presión de Monsanto, la empresa de San Louis Missouri podría hacer trato con BASF en Alemania. BASF es la número tres en plaguicidas y ha ido construyendo sigilosamente sus intereses en el sector semillero en los últimos años. Al igual que Syngenta, BASF podría ofrecer a Monsanto un arreglo fiscal muy bueno (o sea, eludir impuestos) si trasladara a Europa su sede. 
En Estados Unidos, Monsanto paga entre 28 y 31 % de sus ingresos en impuestos, mientras que las compañías europeas tienen que desembolsar 15% aproximadamente. Pero no podemos hacernos la imagen completa sin contar con Bayer, DuPont y Dow —tres importantísimas compañías químicas con intereses muy importantes en el sector de pesticidas y fitomejoramiento. No querrán ser testigos mudos. Si cualquiera de las seis empresas adquiere otra, veremos una cascada de fusiones y remates que podrían ocurrir los próximos meses o años. Como si faltara algo, al fondo se encuentra ChemChina, empresa que está buscando convertirse en jugador global.[ii]

Cualquiera que sea el resultado del jaloneo de la compra venta, los agricultores y los consumidores seremos los perdedores. En los últimos meses, la prensa financiera ha reportado una nueva ola de adquisiciones que atraviesan varios sectores de alta tecnología. Además de ahorrarse impuestos, un primer objetivo de las operaciones es reducir la inversión en investigación y desarrollo.[iii] Las grandes compañías históricamente son menos innovadoras que las pequeñas. 
El otro objetivo, más “tradicional” es aumentar su poder de mercado. Entre más grande la empresa es más difícil caer en las manos de los reguladores y es más fácil entenderse con los políticos, razón por la cual gastan tanto más en relaciones públicas y menos en investigación y desarrollo.[iv]

¿Gli-fosfatos? Otro ángulo para analizar estas fusiones es desde la perspectiva de la industria de los insumos agrícolas, donde cada aspecto del proceso implica ahora el uso de bases de datos patentadas, información que va de la semilla a los suelos y los tractores.[v] Cuando en los años setenta las compañías de pesticidas reconocieron las sinergias posibles al aliarse con las semilleras, dejaron listo el escenario para los organismos genéticamente modificados (OGM) tolerantes a herbicidas, protegidos por patentes. 
Hoy prácticamente todas las semillas transgénicas están diseñadas para resistir a los herbicidas, y la integración de esas semillas y los agroquímicos que necesitan es prácticamente universal. Sin embargo, las compañías que controlan el otro gran insumo para el trabajo agrícola, los fertilizantes, no entraron en aquel entonces al frenesí por las fusiones. Los fertilizantes son una mercancía que se vende a granel, a diferencia de la biotecnología para el fitomejoramiento y el desarrollo de pesticidas. 
Tal vez no veamos ahora paquetes de “gli-fosfatos” pero todo camina hacia allá. Las enormes empresas de fertilizantes sienten la presión de los gobiernos y los defensores del ambiente por los cada vez mayores escurrimientos tóxicos hacia los ríos y los océanos, pues menos de la mitad de los fertilizantes que se aplican llegan a los cultivos. Las compañías de fertilizantes protegerán su futuro amarrándose con los otros sectores de insumos.

¿Parcelas inteligentes? En los años recientes Monsanto gastó al menos mil millones de dólares comprando dos compañías de alta tecnología de monitoreo climático. Incluso uno de sus ejecutivos se atrevió a decir que Monsanto podría ser conocida en cinco o diez años como una corporación de tecnologías de la información.[vi] Ahora mismo Monsanto asegura que cuenta con información histórica detallada sobre 30 millones de campos agrícolas en Estados Unidos, con el acercamiento a unidades de 10 x 10 metros. Desde que compró Climate Corp., que usa satélites y naves aéreas para monitorear parcelas y vender seguros para la cosecha, Monsanto incrementó la base de sus clientes gracias a su plataforma “Climate Basic” (clima básico) que cubre más de una tercera parte de toda la tierra agrícola en Estados Unidos e intenta extender su monitoreo a todo el planeta.[vii]

En 2014, la compañía presentó FieldScripts, un “servicio de monitoreo” basado en información del cinturón cerealero de Estados Unidos –un primer paso en las anheladas alianzas con otros sectores de insumos, que incluyen a las compañías de maquinaria agrícola.[viii] Para la siembra de 2014, la compañía de fertilizantes más grande del mundo, Agrium Inc., se asoció con Monsanto para ofrecer la plataforma “Climate Pro” a sus clientes minoristas en Estados Unidos.[ix]

Cuando una sola compañía vende la semilla, sabe la prevalencia de las plagas y vende el plaguicida, sabe además las condiciones locales de los suelos y con ello administra el fertilizante, además de predecir las condiciones del clima y con ello vende el seguro para la cosecha, comienzan a perder sentido las nociones “inter-sectorial” o “anti-monopolio”.

Agro-robot: Existe aún otra perspectiva. Tres grandes empresas, encabezadas por John Deere, controlan 77% del mercado mundial de maquinaria agrícola, con valor de $65 mil millones de dólares.[x] Las tres están desarrollando máquinas robóticas para el trabajo agrícola, diseñadas para dispensar semillas, plaguicidas y fertilizantes y todas están compitiendo por lograr el control metro por metro de las parcelas. En el corto plazo las semillas de Monsanto, los pesticidas de Syngenta y los fertilizantes de Agrium podrían terminar dentro de un tracto-robot de John Deere controlado por drones y desde los satélites comerciales. 
Las empresas de maquinaria agrícola son casi lo doble de grandes que sus aliadas de semillas y plaguicidas. El dinero “inteligente” aconseja que, si hay que apostar, consideremos que tal vez para 2020 las máquinas robóticas dispensadoras de semillas, fertilizantes y plaguicidas dominarán las parcelas. A inicios de mayo, la Administración de Aviación de Estados Unidos (US Federal Aviation Administration) aprobó el uso doméstico de drones, con el tamaño necesario para cargar una “ración” de fertilizante y pesticida. (Dichos modelos pesan solamente 90 kilos).[xi]

“Climáticamente inteligente”: Según los promotores de la llamada “agricultura climáticamente inteligente”, esas son exactamente las tecnologías que los gobiernos van a necesitar si quieren seguridad alimentaria en medio del caos climático. Hacerse de la vista gorda para que se reduzca la competencia es un precio bajo por obtener el dinero de las grandes corporaciones y la inteligencia detrás de investigaciones de alto riesgo. “Climáticamente inteligente” es una noción que lleva unos diez años en el aire, pero básicamente ha sido eso, aire. 
Para el CGIAR, el Grupo Consultivo de Investigación Agrícola Internacional de la Revolución Verde, por ejemplo, lo climáticamente inteligente ha significado poner etiquetas nuevas a investigaciones viejas sobre la resistencia al estrés. Para el sector privado, implica participar del frenesí por las patentes sobre caracteres genéticos para la tolerancia al estrés abiótico (como sequía, calor o salinidad). 
Pero este frenesí es reciente. La enorme atención que por décadas las grandes empresas han puesto en la tolerancia a los herbicidas hizo que descuidaran o ignoraran el desarrollo de caracteres mucho más importantes para la resistencia al estrés, y de hecho han contribuido a erosionar la resiliencia de los cultivos. El cambio hacia los caracteres “climáticamente inteligentes” convierte las fallas de la biotecnología en virtudes (léase ventajas comerciales) y les permite recuperar tiempo perdido. También les ayuda a colocar una batería de técnicas de biotecnología (transgénicos en esteroides) con las que esperan evadir las regulaciones existentes, que sólo se refieren a las semillas transgénicas “convencionales”.

Lo que nos regresa al problema inicial de la fusión Monsanto/Syngenta. Desde los noventa, Monsanto se ha promocionado como una compañía verde de biociencias, que desarrolla cultivos transgénicos para reducir la dependencia a los plaguicidas tóxicos. 
Las variedades de cultivos tolerantes a los herbicidas, se suponía que permitirían a los agricultores a usar menos químicos tóxicos, requiriendo así menos combustibles fósiles. En los meses recientes, sin embargo diversos estudios científicos están concluyendo que no solo las plagas y enfermedades se han vuelto resistentes a las variedades de Monsanto, sino que el herbicida de esa empresa “Roundup” (a base de glifosato), según la Organización Mundial de la Salud, es “probablemente carcinogénico.”[xii] 
Con el estancamiento de las ventas de semillas y el fortalecimiento de las malezas, el intento de Monsanto por apoderarse de Syngenta se interpreta como un movimiento para proteger sus ganancias incorporando una mayor “protección química” para sus variedades. 
Puesto que el éxito del Roundup Ready está llegando a su fin, Monsanto quiere ahora volverse “climáticamente inteligente” y los magos de la tecnología que fallaron con las aplicaciones biológicas se están moviendo hacia las tecnologías de vigilancia. 
Monsanto puede o no asociarse con John Deere, pero todos nosotros, a los que aún nos gusta comer, podríamos perder mucho si no se rompe el monopolio de lo mega monstruos agrícolas.

Mayor información:

Pat Mooney, Director del Grupo ETC

Email: email: mooney@etcgroup.org, Tel: 1 (613) 241-2267 ext. 23; móvil: 1 (613) 240-0045.



Referencias


[i] Toda la información sobre la participación en el mercado puede consultarse en el documento “El carro delante del caballo...” Cuaderno no. 111 del Grupo ETC, de septiembre de 2013. http://www.etcgroup.org/es/content/el-carro-delante-del-caballo-semillas-suelos-y-campesinos


[ii] Pamela Barbaglia y Arno Schuetze, “RPT-Monsanto and Syngenta hire U.S. banks to advise on possible takeover –sources,” Reuters, 7 de mayo de 2015.


[iii] Por ejemplo, Elizabeth Rigby, Andrew Ward y Miles Johnson, “Wellcome Trust raises ‘concerns’ over Pfizer bid for AstraZeneca,” enFinancial Times, 8 de mayo de 2014, que reporta que las actividades relacionadas con las fusiones y adquisiciones de la gran farmacéutica Pfizer han “resultado en una sustancial reducción de las actividades de investigación y desarrollo.” Ver también David Crow, “Actavis caps rise to the big league with $66 billion deal”, en Financial Times, edición de EEUU, noviembre 19 de 2014.


[iv] Ver Richard Anderson, “Pharmaceutical industry gets high on fat profits,” BBC News, 6 de noviembre de 2014:http://www.bbc.com/news/business-28212223.


[v] Ver por ejemplo, Kyle Wiens, “We Can’t Let John Deere Destroy the Very Idea of Ownership,” en Wired, 21 de abril de 2015.


[vi] Tim McDonnell, “Farming in the face of climate change? Monsanto has an app for that,” en Grist, noviembre 20 de 2014.


[vii] Ibid.


[viii] Jack Kaskey, “Monsanto Buying Climate Corp. to Add Big Data for Farmers” en BloombergBusiness, 2 de octubre de 2013:http://www.bloomberg.com/news/articles/2013-10-02/monsanto-tobuy-climate-corp-profit-forecasttrails-estimates.


[ix] Agrium, Inc. Boletín de prensa, “Agrium to Provide Climate Pro Technology to Customers Under Agency Agreement With Monsanto,” 25 de junio de 2014.


[x] Simon Dawson, “Grain price fall hits tractor manufacturers,” en Financial Times, edición de EEUU, 20 de noviembre de 2014 y Neil Munshy, “Tractor makers braced for lean pickings,” en Financial Times, edición de EEUU, 20 de noviembre de 2014.


[xi] Por ejemplo: Agencias, “Drones, nueva apuesta agrícola en EEUU”, 25 de enero de 2015,

http://www.martinoticias.com/content/eeuu-drones-nueva-apuesta-agricola/85115.html

y Scott Smith, “US regulators give farmers approval for 207-pound Yamaha drone helicopter to spray crops,” AP, 5 May 2015.


[xii] BBC, “OMS defiende clasificación del glifosato como posible carcinogénico”, 27 de marzo de 2015.

http://www.bbc.co.uk/mundo/ultimas_noticias/2015/03/150327_ultnot_glifosato_cancerigeno_monsanto_oms_polemica_aw


AdjuntoTamaño etc-communique-seedycharacters-may2015.pdf 141.82 KB

Temas relacionados:
Seeds & Genetic Diversity (es)
Derechos humanos / Derechos de los Agricultores
Relacionados foros:
Food and Agriculture: FAO, CGIAR, CFS
Intellectual property: WIPO, EPO, USPTO
- http://www.etcgroup.org/es

martes, 7 de abril de 2015

Los pesticidas afectan a los espermatozoides


Diseminación de un pesticida en un cultivo de Alemania.
Photo : Peter Foerster / AFP


Los pesticidas afectan a los espermatozoides
Escuchar (04:19)
Por Lucía Valentín

Los pesticidas tienen un efecto nefasto en la salud humana en general y en la fertilidad masculina en particular. Así lo demuestra un reciente estudio médico realizado en la ciudad estadounidense de Boston.


Los pesticidas son hoy por hoy prácticamente imprescindibles en la producción de frutas y verduras a gran escala, en una agricultura que persigue un rendimiento óptimo a precios bajos.

Pero estos productos químicos están lejos de ser inofensivos para el cuerpo humano: su influencia nociva en la salud ha sido probada por numerosos estudios médicos. Los pesticidas afectarían incluso al aparato reproductor, según demuestra un reciente estudio llevado a cabo por un grupo de investigadores de la universidad de Boston, que ha medido el efecto de los pesticidas en el esperma humano.

Para calibrar este impacto, los investigadores clasificaron las frutas y verduras según el nivel de concentración de pesticidas que contenían.

Según las mediciones del Departamento de Agricultura estadounidense, las fresas, manzanas y espinacas son algunas de las frutas y verduras con mayor concentración de restos de pesticidas; por lo tanto, se sitúan entre las más peligrosas para los espermatozoides.

El estudio debería ampliarse para ser concluyente; el número de 155 participantes no permite por el momento extrapolar los resultados a la totalidad de la población masculina.

Las mujeres también acabarán siendo objeto de un estudio del equipo de Jorge Chavarro para medir el impacto de los pesticidas en la fertilidad.

Por lo pronto, lo mejor sería consumir frutas y verduras orgánicas para evitar la acumulación de residuos de pesticidas en el organismo.

Entrevistado: doctor Jorge Chavarro, coautor del estudio.